Tome un
plato y me serví todo lo posible para satisfacer mi hambre.
Tome mi tiempo
para disgustar cada alimento, sentía como los diferentes sabores bailaban en mi
boca, era algo que realmente no recordaba y que era como una fantasía,
algo magico, unico, exquisito. Por eso
no podía dejar de masticar y masticar la comida era algo que llenaba mi
persona.
Cuando tome
una parte del pollo a la parilla no pude evitar ensuciar mi vestido con grasa,
una amplia mancha cubría mi delicado
vestido. Tome una servilleta e intente quitarla, pero de termine haciendo lo contrario, la mancha se expandió un poco mas por lo que decidí
dejar de intentar hacer algo para lo que no servia. Seguramente alguien se encargaba
de el mantenimiento de la ropa, seguramente era alguna vieja y exhausta mujer que
lo hacia para no sentirse inservible entre tantas personas. Deje la servilleta
de lado y pude notar muchas cosas de las cuales no había sido parte nunca.
Veía como
se mataban por un pedazo específico de pavo, que según muchos era el más
apetitoso, parecían animales salvajes
peleando por un pedazo de carne para poder sobrevivir. Parecían personas poco
civilizadas en ese aspecto.
Desvíe mi
mirada un poco y note que en la otra punta de la mesa un joven con un gran físico
discutía con una muchacha, este chico debía medir más de un metro ochenta, tenía
una despeinada cabellera color oscura, la jovencita era una cabeza mas chica
que el, estaba de brazos cruzados y no dejaba de gritar, al parecer estaba insultando a la chica.
No podía
dejar de contemplar esa pelea, por respecto no me acercaba, pero me disgustaba
el hecho de que nadie los este ayudando.
-¿Que estas
viendo? - Me pregunto Lola al acercarse a mí.
-Estoy
viendo la pelea de esos dos - Respondí señalándolos
-Ah, son
Channing y Hanson, son pareja y se la
pasan discutiendo por que el coquetea con otras y ella no tolera eso - Comento
Lola
-Bueno,
las mujeres siempre somos celosas -
Admití
-Claro que
no, no todas las mujeres somos así, por lo menos yo no soy así - Interrumpió
Lola
-Eso me
parece una completa mentira - Dije
-Te lo
puedo asegurar - Dijo ella y luego suspiro.
La
discusión entre Channing y Hanson cada vez era mas fuerte, el descontrolado tomo una silla y la tiro contra
el piso, ella asustada se alejo de el. Scott
como líder principal se acerco a el y le pidió que se valla de la ceremonia y
reponga la silla.
Él con
bronca se alejo de la gran multitud y comenzó a lanzar insultos al aire sin
cesar. Scott lo siguió pero antes de ello nos pidió disculpas por que noto que
estábamos presenciando la incomoda situación. Al parecer este chico era algo incontrolable.
Emma se
acerco bruscamente a nosotras junto a Hanson que se encontraba llorando y algo
nerviosa por la situación.
-¿Cómo te
sientes? - pregunto Lola
-Como
siempre, es incontrolable - Respondió
Hanson utilizando la misma palabra que había salido de mi boca anteriormente.
De sus ojos
caían una cantidad interminable de lágrimas, pero aquellas eran lagrimas de tristeza y dolor.
-Sabes que
en algún momento cambiara - Dijo Emma
-Lo dudo -
dijo Lola sin dejar espacio para otra respuesta
-Sinceramente
no creo que eso sea posible, tú no lo conoces de verdad - Comento Hanson
-Entonces
si no crees que pueda cambiar, y dices conocerlo, debes dejarlo antes de que las cosas empeoren -
Comento Emma
Hubo un
silencio intimidante.
Hanson por
algún motivo no podía dejarlo, habia algo que los mantendría juntos de por vida
y nadie sabia que era aquel secreto.
-Sabes,
tener una relación debería ser algo
lindo, pero siento que estoy encadenada
a la tortura y nunca voy a poder alejarme de ella - Comento Hanson sosteniendo
una bola de hilo entre sus temblorosas y blancas manos.
-¿A que te
refieres con tortura? - Pregunte
-Es algo íntimo,
prefiero reservármelo - Respondió ella
con cierto miedo
Asentí con
la cabeza, era como un sentimiento de pena y la vez sentía que entendía ese
estado de ánimo.
Hanson seco
sus penosas lágrimas y Emma dijo:
-Los
hombres son todos iguales, unos
desgraciados -
Sentí
cierto desinterés departe de Lola, hablar
de hombres era algo que la incomodaba.
-¿Cómo te
están tratando todos Troian? - Pregunto Lola cambiando de tema
-Muy bien,
es algo increíble estar aquí, la comida es muy apetitosa y las personas son
encantadoras - Dije
-No todas
son así - Dijo Emma
-Bueno,
pero con los que he tratado si me resultaron encantadores - Repetí
-Todavía no
conoces nada - Dijo Hanson
Hubo un
silencio incomodo y muchas preguntas en mi cabeza.
-Troian -
Dijo Liam acercándose a mi
Me levante
y sin previo aviso deje que las muchachas continúen con su charla.
-¿A dónde
vas? - Pregunto Lola interesada, parecía que la charla la estaba consumiendo,
la palabra “Hombres” no era de su agrado y se notaba eso.
-Necesito
hablar con mi hermano - Dije
-Esta bien,
pero cuando pueda vuelve así hablamos -
Dijo ella
Sentía una
gran conexión con ella, es como si algo
nos quiera, nos interesaban las mismas cosas y los mismos temas nos disgustaban,
teníamos esos problemas que nadie entiende, no sentíamos muchas veces invisibles, como le
suele pasar a cualquier adolescente de nuestra edad, pero lo nuestro era distinto, por que sentíamos que
no pertenecíamos a esa época, ni a ese lugar, sin ninguna razón que nos pueda
explicar eso comencé a quererla nuevamente.
Me acerque
a Liam, inhale fuertemente y con un suspiro me libre de todo el aire que tenía
de sobra.
-Seguramente
pienses que te llame por alguna tontería, pero creo que esto es algo importante
- Dijo el.
Aquí estoy
- Dije
-Acá esta
lo que te prometí - Dijo Liam entregándome una caja de madera recubierta por
viejos afiches.
Lo mire sin
poder creerlo y tome lentamente la caja.
Ambos nos
sentamos sobre el césped y nos tiramos a contemplar las estrellas, dejé la caja un instante a un costado mío e
incline mi cabeza hacia el pecho de mi hermano.
-No puedo
creerlo - Dijo el
-¿Que es lo
que no crees? - Pregunte
-Que estés
aquí, tan grande, hecha toda una mujer -
Respondió Liam melancólico
-Yo estoy muy contenta por
ambos,principalmente por estar contigo después de tanto tiempo, sentir tu aroma, tus abrazos, tus palabras es algo tan gratificante para mi que
no tengo palabras como para poder expresar lo que estoy sintiendo, estoy tan agradecida con todos - Comente
-Yo voy a
estar eternamente agradecido de que estés viva y de que estés aquí - Liam
Las
palabras eran repetidas pero cada vez tenían más emoción.
Nos
abrazamos, no había nada mas fuerte que
el amor que nos teníamos, nada podría
destruir nuestro lazo, nada ni nadie.
-Vamos,
abre la caja - Dijo Liam con un tono alegre
Tome la
caja y la abrí lentamente, entre las cosas que habían, muchas llamaron mi atención y otras no tanto. Había
varias notas, recortes y diarios,
una vieja pluma para escribir, un broche de plata con un símbolo que no
entendía, un libro titulado “Cumbres
Borrascosas”, unas viejas y gastadas zapatillas de ballet, un prendedor que
decía “Art in Revolution”, una rosa marchita, una foto quemada, un poema , una navaja, una moneda, un
pañuelo, un moño, un rosario, un
vidrio y una vieja carta.
-Son muchas
cosas - Dije
-Lo se, las
estuve guardando durante todo este tiempo - Dijo Liam
-¿De donde
las sacaste? -Le pregunte
-Eran cosas
tuyas que tenías guardadas y otras las encontré en nuestra antigua casa y las
guarde - Comento Liam
-¿Antigua
casa? - Me pregunte
Liam tomo
aire y me respondió
-Antes de
estar aquí teníamos otra casa, pero fue
bombardeada por el estado y luego con ello llego la invasión zombie y tú
recaída - Comento el
-Todas
estas cosas formaron parte de tu vida y de a poco te vas a dar cuenta en que
momento
-Lo único
que quiero en este momento es que no me dejes sola - Exprese.
-Siempre
voy a estar contigo - Dijo Liam
Nos
abrazamos nuevamente, deje las zapatillas de baile sobre mis costillas y me
recosté sobre el pecho de Liam, ambos nos quedamos dormidos esa noche en el
césped. Los insectos por suerte no nos atacaron en ningún momento.
Nos
despertamos cuando el primer rayo del sol se reflejo sobre nuestros ojos. El
sol estaba mucho más fuerte que antes, el verano continuaba con su rumbo,
mientras nosotros nos encargábamos de juntar leña y alimentos para poder
sobrevivir.
Aunque es
una gran exageración por que era mi segundo día en el lugar, no tenia mucho que
hacer, aunque lo único bueno que me paso es que conocí a muchas personas ajenas
a mí y circularon varios chismes sobre ellas, como que Liam es mi hermano
mayor, creo que esa fue la mejor noticia de todas.
Era mi
segundo día en la zona sin hacer nada, el
primer día fue un verdadero festín como el de las viejas películas de
vikingos. No me permitían ir a juntar leña ni mucho menos adentrarme en el
bosque en busca de bayas o frutas. Al parecer tenía mucho que aprender.
Liam me
ordeno que me vaya a cambiar y de tal modo como lo predije una anciana recogió
mi ropa para poder fregarla y lavarla para que este seca y ordenada en la
noche. Sentía que esas pobres ancianas no debían hacer ese trabajo así que
decidí ayudarlas, ellas se rehusaron a adquirir mi ayuda y me enviaron a
cambiar.
Esta vez
deje el vestido de lado para ponerme un gastado pantalón corto de Jean, una
remera blanca y mis viejas zapatillas que Kendall trajo consigo. Odiaba mostrar
mis piernas, sentía que no eran aptas
para ser vistas, la mayoría de las mujeres en el lugar eran bellas y tenían un
cuerpo deslumbrante, yo no era nadie al lado de ellas. Todas las mujeres se
encargaban de alguna tarea distinta, algunas recogían bayas, otras lavaban la ropa y otras simplemente
arreglaban cosas, yo no pertenecía a
ninguno de los grupos, por que no hacia
nada.
-¿Quieres
que te ayude? - Le pregunte a una niña que rebotaba con sus saltos sobre el
césped.
Ella
respondió con un “No” seco y siguió saltando.
¿Acaso ni
para jugar sirvo? ¿Parezco mas aburrida de lo que soy o simplemente me ven cara
de que no puedo hacer nada? Lo se, no soy una guerrera como todos dicen,
nisiquiera se utilizar una espada y me llaman así.
Podría
decir que soy un ser humano con mucha suerte, estoy viva, respiro
bien, soy invisible y no hago
nada, que suerte la mía.
Suena
irónico decir que he llegado a este reino, nacion, pueblo para algo, para salvar vidas cuando no se ni cuidar la mía.
Tendré mucho que aprender, mucho.
Pasaban las
horas y cada segundo que pasaba me sumergía en el aburrimiento.
Sé que a lo
largo de este trayecto voy a recordar más cosas sobre mi vida, al menos eso espero, algún día voy a poder mirar a alguien a los ojos y
recordar todas aquellas cosas que compartíamos juntos, pero por el momento ese futuro esta muy lejano.
Prefiero
olvidar todo y comenzar una nueva vida que pretender recordar a lo largo del tiempo,
es algo ilógico, quiero hacer de mi vida
algo mejor, algo mas que simples
recuerdos.
Pude notar
que había una zona despejada a varios pasos de mí, tenia la necesidad de descubrirla,de ver que es lo que
había allí, así que decidí ir, Sin temor, Sin armas, sin nada, decidí ir.
Me levante
lentamente para no llamar la atención, me dirigí hacia mi carpa en donde no había nadie,
y Salí por la parte trasera de ella, me aleje
un poco, comencé a moverme, a tomar velocidad,
sentía como la presión drenaba por mis
venas.
Al parecer
es un área de entrenamiento físico, aunque mucho para hacer no tenia, seguramente una de
las posibilidades es que las mujeres no batallaban ni entrenaban, así son los hombres, tampoco era un lugar de juegos, al contrario, las cosas que podrían realizarse allí eran
realmente dolorosas. Era como una ratonera científica en donde amaestraban a
sus conejillos.
Tome uno de
los troncos, y lo lance, mí estado era perfecto.
Seguí
tirando troncos durante un rato, era algo muy entretenido.
Cuando me
acercaba a juntar los troncos que había tirado, escuche fuertes sonidos muy cerca mió, cerca del bosque encantado.
En la cena
del día anterior había metido mi oreja en conversaciones ajenas a la mía, pude comprender que todo aquel ser que entraba la
bosque no regresaba igual, alguna transformación
mágica poseía,podrian ser trastornos intensos o simple magia, uno no sabia con que tipo de hechizo se podría
topar,se decía que el agua del lago Crystal estaba encantada, que animales fabulosos reinaban el lugar y por eso
eligieron esta zona para construir el pueblo, por que hicieron un pacto con los espíritus del
bosque para que lo protegieran. Pero ese pacto podría romperse.
-Troian
Me precipite
al escuchar mi nombre en medio del silencio.
-Estoy
tomando aire - Mentí, que mal que lo
hacia.
-No puedes
estar aquí, tienes muchos otros lugares
para tomar aire - Me dijo Kendall tocando mi hombro
El no soltó
mi hombro en todo el recorrido, parecia que escondía algo, no quería que este en aquella zona.
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