domingo, 16 de diciembre de 2012

Little Things



 Capitulo 1
Awakening




Me desperté conmocionada y exaltada, sin saber en donde estaba, sin saber quien era.  No entendía porque estaba conectada a tantos cables y aparatos los cuales no me permitían moverme, pero tampoco tenía la necesidad de hacerlo. Tenia miedo de lo que podría haber en el exterior, en lo desconocido.
Confundida y nerviosa a la vez sin saber que hacer, mis pensamientos se cruzaban y no me dejaban recapacitar.
¿Que es lo que me esperaba? ¿Quien soy yo realmente? esas y muchas preguntas mas aturdían mi cabeza.
- ¿Que es lo que sucede afuera? - Me pregunte en voz alta.
Me sobresalte al escuchar ruidos provenientes del exterior, intente escapar pero no podía desconectarme de aquellos aparatos.

El miedo se expandió rápidamente por mis venas hasta llegar a mi cabello, sentí una ráfaga de aire en mi nuca  lo que me causo aun  más miedo. No me sentía segura y mucho menos estando sola, tenia miedo de lo que podría llegar a ocurrir, tenia miedo de todo a mi alrededor.
De pronto se abrió la puerta, vi  una sombra y me escondí debajo de la sábana, cerré mis ojos, pero no podía evitar escuchar latir mi corazón cada vez mas fuerte.
La sombra se acerco a mi lentamente, sentía su presencia mas y mas cerca mío, no sabia que hacer, tenia miedo de morir.
Mientras mis ojos se llenaban de lágrimas sentía como me iban quitando la sábana lentamente.
Al tocar su piel sentí escalofríos, sentí una corriente de electricidad que nunca había sentido o por lo menos no lo recuerdo.

Él me tomó de la mano y yo abrí los ojos lentamente.

Los verdes ojos del chico se llenaron de lágrimas y mi cansado corazón se detuvo por un minuto. Me abrazo y me sentí segura después de tanto tiempo, fue un abrazo tan reconfortarle que no quería que termine nunca.

- Troian - Suspiró el mientras tomaba mi mano.


Yo no podía hablar, no por el hecho de no poder hacerlo si no porque no sabia que decir, ni que hacer.


- No hables, lo único que importa es que ahora estas bien - Dijo él.


- ¿Quien eres? - Esa fue mi primer pregunta.


- Soy Kendall, seguramente no me recuerdes, pero fui tu mejor amigo durante la mayor parte de mi vida. - Respondió el lentamente.


- ¿Que es este numero que tengo en el brazo? - Pregunte interesada


- No lo se, nunca te lo había visto en todos estos años - Respondió Kendall


- 494 ¿Que será? - Me pregunté


- ¿En donde estoy? - Mis preguntas eran básicas, estaba en shock.


- Estamos en el Nuffield Hospital en Bristol - Respondió Kendall amablemente. 


- ¿Quien soy yo? ¿Por qué llegue aquí? - Pregunte curiosamente.


Lo único que esperaba era encontrar respuestas sobre mi pasado, futuro  y presente.


- Tú nombre es Troian Hairtz, tienes 17 años, fuiste victima de un bombardeo en Cardiff, estas viva de suerte, si no fuese por Lola que fue la que te rescato no verías la luz del día, aunque realmente no creo que haya luz, estamos pasando por tiempos muy oscuros, el final de la guerra se aproxima y nuestra gente esta lejos de aquí, bastante lejos. Es difícil decir que en esta época tan desarrollada en tantas cosas tenga una guerra, lo se es difícil de entender. 



- ¿Quién es Lola? - Pregunte con intriga. 

- Lola, es tu mejor amiga, la conoces desde que tienes conciencia - Dijo Kendall

- Creo que la he perdido - Comenté y Kendall  no pudo evitar reírse.

- Tienes razón, bueno te contare un poco sobre Lola...
Conoces a Lola Williams como la adicta al chocolate, se conocieron en un campamento escolar hace un par de años, se llevaron bien desde el primer día por que no solo las dos están locas si no que a ambas le gusta las mismas cosas como la música y la fotografía, ella siempre ha estado ahí para ti al igual que muchas otras personas, pero nunca te ha abandonado. 
No quería cambiar mucho el tema pero tampoco adentrarme tanto en el, pero  había una pregunta que estaba causándome mucha intriga y necesitaba saciar mi inquietud.
 - ¿Hace cuanto tiempo que estoy internada? - Esa fue la pregunta mas dura que le haya hecho. Su rostro hizo una expresión extraña y luego respondió 

- Estuviste en coma durante tres años, todos te daban por muerta, pero yo no quería entender eso, así que me quede durante todo este tiempo aquí contigo. 


No continué con la charla, no  podía creer lo que me estaba contando, estuve durante tres años dormida y hoy abrí los ojos y quisiera cerrarlos nuevamente y no despertar jamás.


- ¿Estas bien? - Me pregunto él


- No lo sé, necesito tomar aire - Suspiré


- No hay tiempo, necesitamos prepararnos e irnos ahora mismo  antes de que alguien llegue aquí - Dijo Kendall exaltado y agrego:


-Cada vez que alguien se acercaba a esta zona yo te desconectaba del respirador artificial con miedo de que mueras y me escondía hasta que no se escuchaban pasos.


- ¿A donde vamos? - Pregunté desorientada


- Eso no importa ahora, aquí tienes ropa, ve, cámbiate y en un rato saldremos, esto se esta volviendo peligroso - Dijo Kendall entregándome una mochila con vestimenta.


- ¿Porque no hay nadie en el hospital? - Pregunté antes de dirigirme al vestuario.



- Debido a la guerra se fueron todos de aquí. - respondió Kendall


- ¿Y tu fuiste tan valiente de quedarte conmigo a pesar de ello? - pregunté confundida 


- Dije que nunca te abandonaría y nunca lo haré - Respondió Kendall dulcemente



- Debías ser un gran amigo, eso se nota - Le comunique

El no respondió, en su cara se notaba el cansancio, la lucha y la soledad de todo este tiempo. 

Me cambie la bata por unos cómodos y viejos  pantalones gastados que me calzaban a la perfección  y una  camisa bastante amplia que estaba bastante sucia, unos  borceguíes oscuros cubrían mis pies del frió.Cuando salí del vestuario Kendall se acerco a mi y me abrazo, yo hice lo mismo y le dije gracias al oído.

Nuestra aventura comienza cuando pasemos esa puerta - Comentó Kendall mientras señalaba una vieja puerta repleta de madera y clavos.
Escúchame por nada en el mundo te separes de mi - Dijo Kendall entregándome un cuchillo.

- ¿Que voy a hacer con esto? - Le pregunté tomándolo cuidadosamente

- Defenderte. Me respondió.
Cruzamos la puerta y la aventura comenzó.

Al salir del hospital todos los miedos se volvieron a apoderar de mi ser  como intentando retroceder el tiempo, debía ser que estaba en un lugar desconocido, bastante terrorífico y confuso, hacia frió y era de noche. Todas esas cosas aturdían mi mente.
No solo yo estaba preocupada y confundida, Kendall también lo estaba y al parecer mucho mas que yo, el era la persona mas valiente que conocí, de hecho el estuvo siempre para mi  aunque con esto poco que se no logro recordarlo. Lo notaba un poco confundido, no sabia que dirección tomar, y  yo mucho menos. Así que iba a dejar que el decida y me guié todo este inquietante camino.
La oscuridad no me permitía ver nada , por lo que tuvimos que prender unas antorchas Apenas se encendieron lo único que vi fue una ciudad en ruinas , llena de obras derrumbadas , árboles caídos , cenizas y oscuridad.

-No tengas miedo, estoy  aquí - Dijo Kendall tomando mi mano fuertemente. 

- Lo sé - Le dije mirándolo a los ojos.

Me detuve a pensar, la primer impresión que tuve de él fue errónea, pensé que quería matarme o simplemente torturarme, pero el es la única persona que me protege de todos los males. Físicamente me lleva una cabeza de estatura, su cabello es rubio y sus ojos, sus ojos son verde esperanza, esperanza es lo único que él me produce.

- Tomemos aquel camino al bosque, es más seguro
Dijo Kendall acomodándose su preciada mochila.
No hice nada solo lo seguí.
Caminamos durante un largo rato hasta llegar al bosque, ese bosque era el único que quedaba en la zona, eran los únicos árboles que se encontraban intactos como si poseían alguna propiedad mágica.

- Procura no hacer ruido - Dijo Kendall en voz baja intentando cortar unas ramas que molestaban el paso.

- Lo voy a intentar - Prometí con mi dedo meñique en alto.

Entramos al bosque, y seguimos el único camino que se encontraba allí.  Nuestras antorchas se estaban apagando lentamente así que decidimos parar por un rato y descansar.

- Troian, necesitas saber algo - Dijo Ken seriamente

- ¿Qué? - Le pregunté

- Es algo que realmente necesitamos cambiar y que es importante hacerlo y pronto por que si no las consecuencias serán devastadoras para todos - Comento él

- Dime - Dije yo
- Nuestra nación esta en ruinas, estamos viviendo en una cruel dictadura que ha sido devastadora con los que menos tienen  - Comentó
Por lo que debemos descansar y caminar mas rápido, antes de que nos encuentren, por que si lo llegan a hacer, lamentablemente nos castigaran e incluso pueden matarnos, están dispuestos a hacer lo que deseen sin importarles nada.

No solté in una sola palabra, ni  suspiro. Es raro decir esto pero me he perdido muchas cosas en este tiempo y necesito saber como sucedieron.

- Kendall  - Suspiré

- ¿Qué?  - Me preguntó él 

- ¿A que se debe la llegada de estos dictadores al poder?

- Simplemente lo tomaron a la fuerza, amenazaban con destruir todo el país con una poderosa bomba, como la que tiraron en Japón, no lo hicieron, pero es lo mismo de a poco lo van destruyendo hasta dejar solo ruinas y cenizas. - Comento él

- No debemos permitir eso - Dije valientemente pero sentía miedo y que Kendall me escondía algo.

- No, pero antes de eso debemos llegar a nuestro pueblo y reunirnos con nuestra gente - Comentó Kendall

- ¿Por que no los llamas? - pregunté ingenuamente

- Las frecuencias y señales se cayeron hace un mes aproximadamente y desde aquel día no nos podemos comunicar, por eso debemos apurarnos  -  Emitió el.

Tomamos nuestras mochilas, prendimos las antorchas nuevamente y continuamos con el recorrido.
Pasamos por un lago en donde nos refrescamos unos segundo y continuamos con el viaje.No podía creer que esa la única zona que estaba completamente sana, no lo podía entender.
Llevábamos varias horas caminando cuando en el Kilómetro 64 comenzamos a escuchar pasos cada vez más cerca de nosotros.

- ¿Oyes eso? - Le pregunté a Kendall
-Sí, debemos  apurarnos - Dijo él

Los pasos se comenzaron a oír mas y mas fuerte, es  como si alguien nos estaba siguiendo y no nos dábamos cuenta. Las hojas crujían y no eran nuestros pasos lo que ocasionaban ese ruido.
- Quédate en silencio que ya vuelvo - Dijo Kendall tirando su mochila y tomando un bate de béisbol de su mochila.

Sin pensarlo me escondí entre los arbustos intentando no emitir ninguna clase de sonido que pueda llamar la atención. Cerré los ojos e intente no pensar en nada, el sudor corría por mi rostro, era un sudor frió lleno de miedos.

- ¿Que es eso? - Gritó Kendall asustado y de pronto se escucho un golpe seco.

Gemidos extraños reinaban el lugar y yo cada vez me llenaba más de inseguridades. 
- Quédate ahí Troian no te muevas - Dijo el sin importarle nada 

Los gemidos se dejaron de escuchar. Pero mis latidos se aceleraron al sentir unas manos frías y escamosas alrededor de mi cuello. Aire caliente recorría mi nuca y mis sentidos comenzaban a disminuir.

- Kendall - grite ahogándome

- ¿Troian? Te dije que te callarás - Dijo él algo molesto
Ya no tenia fuerzas como para responder.

¿A donde estás? - Preguntó el asustado e intentando defenderse de la temible bestia.
De pronto se escucho un grito silencioso lleno de dolor.
Kendall se deshizo de al bestia la cual  lo estaba atacando violentamente, golpeó su cabeza, quebró uno de sus brazos y lo incendio.Se comenzó a sentir un  aroma nauseabundo  como el olor de la carne cuando esta en descomposición  que se mezclaba con el olor del pasto quemado.

- Troian ¿Donde estas? - Preguntó él preocupado y tapándose la boca con un pañuelo.
Ya no tenía aire para respirar y mucho menos para hablar, solté las antorchas y el césped viejo se comenzó a incendiar. 
- ¡Troian! - Gritó el y atacó a la bestia que me estaba asfixiando 

La bestia cayó al suelo junto conmigo y se comenzó a incendiar junto con el césped viejo  mientras Kendall me sacaba del fuego.
Kendall intentó darle RSP pero su timidez no se lo permitió, así que tomo un poco de agua y con un trozo de tela viejo  mojo su rostro. Ella se despertó lentamente y comenzó a toser. Kendall la ayudo a levantarse rápidamente ya que el fuego se estaba propagando por toda la zona                                                                                                                                         Kendall comenzó a tirar arena sobre le fuego para terminar con el y no dejar rastros que pudieran ser detectados por los militares y así poder encontrarlos tanto a ellos como a las personas pertenecientes .a su nación.
- ¿Como te sientes? - Preguntó Kendall tomando su mochila

- Bien  - asentí con la cabeza mientras me limpiaba la cara
Me abrazo con fuerza y enterró el rostro en mi cabello. Sentí como el aire frío se extendía sobre los mechones de mi pelo cuando mi piel de mi cuello se puso como la de una gallina.
- Estaba muy preocupado, esta zona es muy peligrosa debemos apurarnos. Pero me alegro de que estés bien, de lo contrario no me lo permitiría es como si yo te hubiese matado a pocas horas de tu nueva vida - Comentó Kendall
- Lo entiendo, pero...

- ¿Pero qué? - pregunto él

Estaba tan llena de dudas que tenia la obligación de preguntarle que eran aquellas cosas  que  nos  habían atacado.
- ¿Que era esa cosa? - Le pregunté interesada

- Zombies - Respondió el

- ¿Zombies? - Pregunté yo preocupada

Kendall asintió con la cabeza

- Pensé que no existían - Dije

- Claro, antes  no existían hasta que los dictadores nazis crearon una fusión nuclear y les dieron vida a muchos de ellos lanzando bombas a diferentes ciudades, por  eso viven para matarnos a nosotros, los vivos  y para poder extender su poder hacia otras fronteras - Comento Kendall

- Por dios, el mundo está mal - pensé

- Y todavía no has visto nada - Agregó Kendall

Aún nos quedaban 6 Kilómetros por recorrer lo que nos parecía algo interminable por que estábamos agobiados, lastimados y con hambre y lo peor es que no podíamos recoger ni un solo alimento en toda la zona.
Tampoco teníamos las fuerzas necesarias para animarnos a nosotros mismos a seguir .Ahora  me preguntó cual era mi mayor sueño, mi mayo ambición antes de caer en coma.

Los siguientes tres kilómetros fueron tranquilos, caminábamos y caminábamos y nos hacíamos mas que caminar, necesitábamos llegar pero...
Yo no tenia ganas de llegar, no recuero nada de eso así que simplemente no tengo muchas ganas y fuerzas como para hablar con todo el mundo que me resulta desconocido.

- Troian, prométeme que cuando lleguemos no te asustaras al ver a tanta gente, prométemelo- Dijo Kendall mirándome a los ojos.

- Lo prometo - Dije sin pensarlo

- Ya falta poco  , vas a volver a ver a todas aquellas personas que estuvieron contigo y a las que aun no conoces - Comento Ken

- Tengo miedo de desagradarle a alguna persona  - Dijo Troian

- ¿Caerle mal a alguien? Por favor, no pienses en eso, todos te conocen, la gran mayoría de las personas te quieren, fuiste la chica que revoluciono la nación y que mas ayudo al pueblo - Comentó Kendall

- ¿Es para tanto? No me considero una heroína - Esa ultima frase me pareció absurda

- Si y seguramente cuando lleguemos van a estar durmiendo o trabajando, nadie sabe que regresamos pero mucho menos que vos regresas, tu familia te extraña muchísimo - Dijo Ken

- Así que seguramente los veamos a la tarde o cuando estén desocupados - agrego él.

- ¿Tengo familia? - Pregunté

- Una hermana menor que tu  y un hermano mucho mayor - Comentó

Mis ojos se llenaron de lágrimas ,  y me dolía saber que no recordaba absolutamente nada sobre ellos ,nada sobre el pueblo , y mucho menos sobre las supuestas cosas que hice , definitivamente esto debe ser un maldito sueño .

-Será algo gratificante para ti encontrarte con ellos y comenzar una vida nueva retomar conocimientos y conocer tu historia - Kendall

-Espero poder recordar - Exclamé

-Tienes que saber algo antes de todo -Comentó Ken

-¿Que? - Pregunté

- Troian, hay una chica nueva que ocupo tu rol de líder durante estos años, es realmente fenomenal, sus ideas son brillantes y todos sus planes salen bien, creo que nació para ser una rebelde - Comento él

- ¿Cómo se llama? - Preguntó con cierto tono celoso

- Martina Hemstwore - Respondió él

.- ¿Y que mas debo saber sobre ella? - Pregunté interesada

- Tiene la misma edad que vos, 17 años. Domina varios idiomas lo que facilita la relación con otros pueblos que nos envían alimentos gracias a su trato, siempre lucha por lo que quiere pero suele ser un poco exigente consigo misma y con su entorno. Ella es la encargada de llevar a cabo todos los planes, pero definitivamente la matemática no es lo suyo, es fuerte mentalmente pero físicamente no tanto, suele ser muy frágil y su mayor temor y su punto débil no te lo diré por que es un secreto entre ella y yo  - Prácticamente Kendall comento toda la vida de la joven.

-Entonces no me necesitan tanto como parece - Comenté

-Claro que te necesitan, pero durante este tiempo ella ocupo tu lugar de líder, es una gran chica cuando la conozcas te agradara y mucho  - Dijo él

-Estamos todos unidos por lo mismo, para  sacar esta nación a flote y terminar con esta temible dictadura - Agregó él

-Es nuestro momento de triunfar – Dije sacando agallas de alguna parte de mi ser.

Ya estábamos frente a la entrada de nuestra nación, nuestro  pueblo, nuestro  lugar y no había retorno.
No había nadie a la vista así que aproveche esos pocos minutos que nos quedaban antes de entrar para aclarar ideas, para  respirar un poco de aire fresco y para mantenerme en silencio.
Note que los ojos de Kendall estaban cristalizados como si las lágrimas estuviesen por salir y caer por su marcado rostro.

-Es momento de entrar y afrontar la realidad - Dijo Kendall

Tome su mano y él me abrazo fuertemente. Podía sentir el fresco y masculino aroma de su perfume que se difundía  y mezclaba en todo su cuerpo. Mi cabeza estaba sobre su pecho y podía escuchar la frecuencia de los latidos de su corazón.
Cerré los ojos y deje de pensar por un rato.

No hay comentarios:

Publicar un comentario